Hola, soy Toru Hoshino (@jazzbassisttoru), instructor de bajo en Line on Bass.
Hoy hablo de la tendinitis, algo que pasé en carne propia. No soy médico, así que no daré consejos médicos específicos — pero sí puedo contar mi experiencia y qué hice para seguir conectado a la música mientras no podía tocar.
¿Qué es la tendinitis?
La tendinitis es la inflamación de la vaina tendinosa, generalmente causada por un uso excesivo de los músculos de la mano y el brazo. Lo más habitual entre músicos es que aparezca de forma gradual y sin una causa obvia, hasta que un día ya no puedes tocar sin dolor.
Causas frecuentes en el bajo
Las dos causas más comunes son la mala postura y el exceso de práctica. Lo traicionero es que muchos creen que están tocando relajados cuando en realidad acumulan tensión innecesaria. Yo mismo lo viví: pensaba que practicaba bien, pero había una época en que practicaba demasiado con una postura deficiente, y el resultado fue tendinitis.
Conozco a un baterista al que la tendinitis le dejó sin poder sostener las baquetas. No es algo que haya que ignorar.
Qué hice mientras no podía tocar
Cuando el médico me dijo que parara de tocar, fue un golpe. Pero aproveché ese tiempo de tres maneras:
1. Ir a ver conciertos en directo
No podía tocar, pero sí escuchar. Ir a escuchar a otros músicos en directo me mantuvo inspirado y me hizo aprender de forma distinta: observar la postura de otros bajistas, escuchar cómo construyen las líneas, detectar detalles que normalmente pasas por alto cuando estás tocando.
2. Estudiar teoría musical
La teoría no requiere los dedos. Aproveché para estudiar armonía, analizar estándares de jazz y memorizar progresiones. Cuando volví a tocar, tenía una comprensión teórica mucho más sólida que antes.
3. Escuchar música (con o sin alcohol)
No de fondo: escucha activa. Pon un álbum de jazz, siéntate y escucha el bajo. ¿Qué notas elige? ¿Cuándo toca menos? Esta práctica de «escucha analítica» es una de las herramientas más subestimadas para mejorar como bajista.
Conclusión
Si te duele algo mientras tocas, para. No sigas. Consulta a un médico. Y mientras tanto, mantente conectado a la música de las formas que sí puedes: escuchando, estudiando, viendo a otros tocar. La tendinitis no tiene por qué ser el fin — puede ser una pausa que te hace volver más fuerte.

¿Quieres mejorar más rápido con feedback personalizado?
En las clases individuales de Line on Bass trabajamos directamente en lo que frena tu progreso: tu forma de tocar, tu práctica diaria, y los conceptos que necesitas en el orden correcto.
No comments yet.